Una canción para no olvidar

jueves, 28 de abril de 2011
Si estás planeando ser una Au Pair, tenés que tener en cuenta que cuidar niños va a ser una de tus actividades. Las canciones para niños pueden ser una herramienta muy útil. Existen algunas páginas, como Kididdles o Bussongs, dónde podés aprender las letras y las melodías de cualquier tipo de canciones infantiles. 

Los efectos de la música en los niños son muchos y muy beneficiosos. Dedicar una tarde a enseñarles las canciones acompañadas tal vez de un baile o una actividad, es una tarea magnífica que podés realizar. En webs como la del British Council o Silly bus también hay videos y juegos musicales muy buenos. Esto te asegura su desarrollo y crecimiento, además de facilitarte tu trabajo. 

Enseñarles a cantar no sólo los va a divertir y entretener sino que va a ayudarlos a aprender el lenguaje, los números o las partes del cuerpo. 

En niños más grandes puede incentivar la creatividad y la expresión entre otras cosas. Existen canciones para todo tipo de actividad que quieras realizar con un chico. Hasta existen radios infantiles (His kids, Disney, etc.). Por otro lado, aprenderte las canciones no te va a venir mal a vos tampoco. Seguí nuestros consejos y contanos tus propias experiencias. 

foto: babycenter


Los primeros días como Au Pair

jueves, 21 de abril de 2011
Su vuelo estaba programado para el jueves 7. Luego de casi 30 horas de viaje, Ludmila Benegas pisó tierra norteamericana y empezó a vivir una nueva e inolvidable experiencia. “Llegué hace diez días y la verdad es que todo el tiempo son muy amables y comprensivos conmigo”, nos cuenta Ludmila, que todavía se está acomodando a una cultura diferente, a otro estilo de vida y, lo más fuerte, a una nueva familia anfitriona. Los Kania, con hermanitas de 7 y 9 años, ya son parte de su vida. Lejos, muy lejos, quedó su Carlos Paz natal.
Tuvo que pasar por cuatro aviones para llegar a su nueva ciudad, Denver. Sin embargo, el esfuerzo valió la pena y de a poco siente que está cumpliendo su sueño: viajar a Estados Unidos, perfeccionar el inglés, estudiar en alguna universidad y ser Au Pair. 
“El cambio cultural es muy fuerte y es dificil acostumbrarse porque acá todo está muy organizado, no improvisan nada. De todas formas, con el tiempo me voy a ir acomodando a esta nueva forma de vivir”.
Los primeros días son así. Es necesario un período de adaptación porque cambian muchas cosas. Ludmila así lo entendió y de a poco se va adaptando. El próximo paso será analizar qué puede estudiar: “durante esta semana decidiré qué voy a estudiar”, dice Ludmila, que en otra oportunidad nos contó su deseo de hacer un curso de azafata, una de sus grandes pasiones.
Ludmila llegó a Estados Unidos y ya lo vive, ya lo siente. El almanaque indica que sólo pasaron diez días de este gran sueño que es ser Au Pair. A disfrutarlo!

Dormir a un bebé: ¿Misión Imposible?

Si durante tu experiencia como Au Pair te toca cuidar a un bebé o un niño pequeño seguramente te preocupará pensar en lo dificil que a veces puede resultar hacerlo dormir. En esta nota te damos algunos tips para que no desesperes antes de tiempo y puedas disfrutar lo más posible de tu estadía.

  1. Es importante establecer un horario fijo tanto para las siestas como para la noche.

  2. Asegurate que el bebé haya comido y tenga el pañal limpio.

  3. Bañarlo con agua tibia antes de dormir lo va a relajar.

  4. Leerle un cuento o cantarle una canción de cuna en voz baja.

  5. Envolverlo lateralmente con una manta. A muchos bebés los reconforta, al recordarles la protección del útero materno.

  6. Ruidos leves: en ciertos casos, a algunos bebés les relaja oir el tic-tac de un reloj, que les recuerda al latido del corazón materno.

Cuidar y ver crecer a un bebé es una experiencia maravillosa, durante tu programa Au Pair podés poner en práctica estos consejos y contarnos cómo te fue!

Con un destino marcado

Ludmila Benegas sueña volar alto, muy alto. El próximo jueves lo hará y estará llegando a Colorado, Estados Unidos. La familia Kania, con sus dos nuevas hermanitas de 7 y 9 años, la espera con los brazos abiertos.
Los siguientes 365 días de su vida los pasará rodeada de una nueva familia, a miles de kilómetros de su Carlos Paz natal. “Estoy muy ansiosa, ya me estaba volviendo loca”, nos cuenta entre medio de una risa envuelta de felicidad.
Ludmila terminó el secundario y decidió anotarse para vivir la experiencia de Au Pair. Mientras tanto, eligió hacer algo que le permitiera matar la ansiedad, transformar la espera en algo más agradable, y no perder el año. Comenzó un curso de azafata, algo que siempre le había gustado. “Necesitaba hacer algo asi que me anoté en este curso que duraba cuatro meses. Me gustaría ser azafata y poder vivir de ésto un par años”.
Paralelamente ella seguía tramitando su esperado viaje a Estados Unidos. Luego de un par de meses, llegó el contacto con la familia que la iba a recibir como la hija mayor. La primera charla fue con su “madre”, y de a poco empezó a conocer a todos los integrantes de la familia con la que pasará su próximo año. Se fue enterando que tendrá que cuidar a sus dos hermanitas y que para ella, la madre, era necesario tener una Au Pair. “Me contó que era médica y trabajaba mucho fuera de su casa”. Además el padre de familia, y gracias a esas hermosas vueltas de la vida, es....¡piloto!

Ludmila Benegas

¿Destino? Seguramente, porque cuando ella definió su familia anfitriona, jamás supo la profesión del padre. “Fue algo increíble y muy gracioso!”
De esta manera, Ludmila aprovechará la posibilidad que le brinda el programa para poder estudiar y, si es posible, realizará algún curso de azafata en Denver.
Ludmila soñaba volar. Por lo pronto, a Colorado ya se va.

La espera más esperada

Carolina Sánchez
Ella es cordobesa. Tiene 24 años y es profesora de Inglés. Desde que se recibió, su objetivo estaba marcado: viajar a Estados Unidos para seguir especializándose en su profesión.  Buscó varias alternativas y encontró la solución. La familia Swarup la espera con los brazos abiertos para que, desde la próxima semana, se convierta en una integrante más del núcleo familiar. “Desde febrero tengo contacto con la madre, asi que ya conozco a todos, sus horarios, tareas, actividades”, sostiene Carolina Sánchez, quien será la hermana mayor de los tres hijos de esta familia.
Siempre tuvo la idea en la cabeza, ahora la podrá concretar. Quería continuar sus estudios y le surgió esta magnifica oportunidad. Vivir junto a una familia norteamericana, conocer sus costumbres, cultura y, paralelamente, continuar ampliando sus estudios universitarios. 
“Tuve la posibilidad de conocer lo que era el programa Au Pair y no lo dudé. Además, desde mi primer contacto con la familia, me hicieron sentir una más”.

Claro, porque ser Au Pair significa tener un sueldo, horarios, seguro médico, vacaciones, pero con la particularidad de estar integrada a la familia; acompañar el crecimiento de los niños, ayudándolos en sus tareas cotidianas.
Durante un año, Carolina vivirá en Ohio con esta familia anfitriona que, a cambio de sus tareas con los más pequeños, recibirá alojamiento, comida y un sueldo semanal.
Sin embargo, esta experiencia además de aportar un ingreso económico trae aparejado un complemento ideal para seguir creciendo profesionalmente. El programa te permite estudiar en la Universidad, aspecto que Carolina aprovechará en su máximo esplendor: “Quiero estudiar algo sobre gramática, o bien, hacer algún curso de Inglés de negocios”.
Carolina ya tramitó su visa. La experiencia ya se vive y la adrenalina juega un papel importante. Pronto, muy pronto, y durante un año, Carolina será una Swarup más.

Au Pair: A la par en otro país


Au Pair: un año inolvidable.

Ser Au Pair significa ser una integrante más de la familia. Estudiar, trabajar y conocer.
Serás la encargada de cuidar a los hijos de la familia, siguiendo el crecimiento personal y escolar de cada uno de ellos. Tu familia anfitriona sabe que si sus hijos son cuidados por alguien de otro país, desde muy chicos comienzan a vivir una experiencia intercultural.
Del otro lado, vos y tus ganas de conocer otro país, otra cultura y estudiar . Llegarás a un país diferente que vive y respira otra cultura, un estilo de vida nuevo; es decir que en poco tiempo tendrás la maduración suficiente para adaptarte a esas nuevas costumbres.
Además, tenés una experiencia laboral en otro idioma. Y cuando se habla de trabajo, incluye: capacitación, sueldo, vacaciones pagas, seguro médico; es decir todas las cualidades de cualquier trabajo formal. ¿La diferencia? Mientras trabajás, aprendés otro idioma.
Ser Au Pair en el hogar de una familia extranjera, te posibilitará además seguir estudiando en alguna universidad, ya que la familia debe aportar una asignación económica necesaria para solventar tus estudios.
“Para mis hijos fue muy importante porque les dio una mano en las tareas escolares, y para mí porque facilitó mi trabajo en el cuidado de los niños. Se convirtió en una hermana para ellos, era una integrante más de la familia”.
Expresión marca registrada de casi todas las madres de familias que decidieron recibir una adolescente extranjera que trabajó como niñera en su hogar.

¿Tenes ganas de sentir una experiencia diferente? ¡Vivila!