Con un destino marcado

jueves, 21 de abril de 2011
Ludmila Benegas sueña volar alto, muy alto. El próximo jueves lo hará y estará llegando a Colorado, Estados Unidos. La familia Kania, con sus dos nuevas hermanitas de 7 y 9 años, la espera con los brazos abiertos.
Los siguientes 365 días de su vida los pasará rodeada de una nueva familia, a miles de kilómetros de su Carlos Paz natal. “Estoy muy ansiosa, ya me estaba volviendo loca”, nos cuenta entre medio de una risa envuelta de felicidad.
Ludmila terminó el secundario y decidió anotarse para vivir la experiencia de Au Pair. Mientras tanto, eligió hacer algo que le permitiera matar la ansiedad, transformar la espera en algo más agradable, y no perder el año. Comenzó un curso de azafata, algo que siempre le había gustado. “Necesitaba hacer algo asi que me anoté en este curso que duraba cuatro meses. Me gustaría ser azafata y poder vivir de ésto un par años”.
Paralelamente ella seguía tramitando su esperado viaje a Estados Unidos. Luego de un par de meses, llegó el contacto con la familia que la iba a recibir como la hija mayor. La primera charla fue con su “madre”, y de a poco empezó a conocer a todos los integrantes de la familia con la que pasará su próximo año. Se fue enterando que tendrá que cuidar a sus dos hermanitas y que para ella, la madre, era necesario tener una Au Pair. “Me contó que era médica y trabajaba mucho fuera de su casa”. Además el padre de familia, y gracias a esas hermosas vueltas de la vida, es....¡piloto!

Ludmila Benegas

¿Destino? Seguramente, porque cuando ella definió su familia anfitriona, jamás supo la profesión del padre. “Fue algo increíble y muy gracioso!”
De esta manera, Ludmila aprovechará la posibilidad que le brinda el programa para poder estudiar y, si es posible, realizará algún curso de azafata en Denver.
Ludmila soñaba volar. Por lo pronto, a Colorado ya se va.

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